La Facultad de Teología San Vicente Ferrer de la Universidad Católica de Valencia (UCV) celebró el 28 de septiembre de 2026 el Acto de apertura del curso académico 2026-2027.
El arzobispo de Valencia y gran canciller de la UCV y de la Facultad, Mons. Enrique Benavent, presidió una Misa de Espíritu Santo en la Capilla de la sede Trinitarios. Benavent estuvo acompañado por los dos obispos auxiliares, Mons. Fernando Ramón y Mons. Arturo García; además del vice gran canciller de nuestra Facultad, Fr. Javier Carballo OP, y del decano, Santiago Pons. Concelebraron la eucaristía un buen número de sacerdotes y de religiosos de la Orden de Predicadores.
- Eucaristía de Espíritu Santo
- Mons. Benavent durante su homilía
La capilla se quedó pequeña para la ocasión puesto que participaron más de 130 profesores, profesores eméritos, alumnos, antiguos alumnos y personal de gestión y administración que quisieron acompañar a la comunidad académica en este inicio de curso.
- Javier Carballo y Santiago Pons
- Fernando Ramón y Arturo García
Acto académico, en el Aula Magna
Tras la misa, el Acto académico se desarrolló en el Aula Magna. En la mesa presidencial estuvieron el gran canciller, el vice gran canciller, el rector de la UCV, José Manuel Pagán; el decano de la Facultad, y el vicedecano, Fr. Vicente Botella OP.
En un primer momento, el secretario de la Facultad de Teología, Leopoldo Quílez, procedió a la lectura de la memoria de actividades del pasado curso académico.
Tras su exposición, el obispo auxiliar de Valencia y profesor de nuestra Facultad, Mons. Fernando Ramón, ofreció la lección inaugural Gritarán las piedras (Lc 19,40): cómo la arqueología del antiguo Oriente Próximo ilumina la Palabra de Dios.
El acto puso de relieve la conmemoración del 40 aniversario de la Academia de Lenguas Bíblicas, Clásicas y Orientales, una institución que expresa de manera significativa la identidad de la institución universitaria: el servicio a la teología y a la misión de la Iglesia mediante el estudio serio de las fuentes bíblicas, patrísticas, litúrgicas y culturales.
La Academia de Lenguas Bíblicas, Clásicas y Orientales fue fundada en 1986 por el sacerdote valenciano Vicente Vilar Hueso y del 9 al 11 de noviembre ha organizado el congreso De las tablillas al códice. Lenguas, literatura y culturas del mundo antiguo, como acto principal por su 40 aniversario.
Enrique Benavent: La Facultad de Teología «tiene la misión de sembrar actitudes que nos ayuden a no caer en simplismos»
El arzobispo Enrique Benavent, en su intervención aseveró que, ante el presente “tiempo de polarizaciones, tanto en la vida social como también incluso en la vida eclesial”, la Facultad de Teología “tiene la misión de sembrar actitudes que nos ayuden a no caer en simplismos que muchas veces favorecen la polarización. Tenemos la misión de fomentar el estudio sereno de la teología, el estudio paciente, la reflexión sobre la tradición, las fuentes, sobre lo que dice el magisterio”, subrayó. Esas actitudes “ayudan a creer y a crecer en la comunión”.
En este sentido, Benavent invitó a los miembros de la Facultad a “profundizar” a lo largo del curso que se inicia en el “mensaje” del papa León XIV en la encíclica Magnifica humanitas: “Es una reflexión que la Facultad de Teología puede prestar a la Iglesia y a la sociedad. En primer lugar, porque se trata de un texto que forma parte del magisterio, de la doctrina social de la Iglesia. Las nuevas teologías van a transformar las sociedades, las relaciones familiares, las relaciones de poder, la vida de las personas y todo esto exige una reflexión”.
“La teología nos tiene que prestar elementos para un juicio sobre los retos éticos de esta nueva cultura que se abre ante nosotros” –aseveró–, “sobre todas las cuestiones que el uso y la misma inteligencia nos plantea”, como señala León XIV en la citada encíclica, “para que los avances científicos y tecnológicos no acaben sometiendo al ser humano a sus propias conquistas”.
Uno de los “apasionantes retos” indicados por el papa y señalados por Benavent afecta al ámbito educativo: que el uso de las nuevas tecnologías “no haga desparecer el deseo de las preguntas fundamentales”, lo que podría conllevar “una necesaria reorganización” de los planes de estudio: “Teniendo en cuenta este nuevo mundo, no caigamos en un sistema educativo que pueda llevar a la superficialidad. Todas estas nuevas tecnologías que ciertamente nos pueden ayudar a saber más cosas, pueden matar la capacidad de plantearse la cuestión acerca del sentido de las mismas”.
De igual manera, el gran canciller de la UCV manifestó su “alegría” por los datos expuestos en la lectura de la memoria académica de la Facultad sobre el número de alumnos en los distintos niveles de enseñanza, desde el bachiller en teología hasta el doctorado, y los nuevos ingresos, y los ha calificado de “muy esperanzadores”.
El rector invita a la Facultad de Teología a fortalecer espacios de encuentro con otras facultades
Por su parte, en su intervención, el rector José Manuel Pagán realizó una llamada a la Facultad de Teología a reforzar el encuentro entre esta y el resto de disciplinas universitarias, y aprovechar la riqueza que supone formar parte de una institución en la que conviven saberes diversos. Durante su intervención, el rector defendió que la Facultad debe aprender no solo las lenguas bíblicas, sino también las “lenguas de nuestro tiempo”, acercándose a las preguntas que surgen en ámbitos como la medicina, la psicología, el derecho, la educación, la economía, las ciencias experimentales o la inteligencia artificial.
Pagán subrayó que la Teología está llamada a escuchar antes de responder y a dejarse interpelar por las cuestiones que plantean otras áreas del conocimiento. “Estamos dentro de una Universidad; no necesitamos imaginar interlocutores abstractos. Están cerca de nosotros”, ha afirmado. En este sentido, anmó a profesores y estudiantes a fortalecer los espacios de encuentro con investigadores y docentes de otras facultades para reflexionar conjuntamente sobre los grandes desafíos que afectan a la persona y a la sociedad.
Tomando como referencia las imágenes bíblicas de Babel y Pentecostés evocadas recientemente por el papa León XIV, el rector defendió una universidad capaz de favorecer la comprensión mutua entre disciplinas sin renunciar a la especificidad de cada una. Asimismo, planteó la posibilidad de recuperar, adaptado a la realidad actual, un dies academicus en la sede de Trinitarios, que reúna a estudiantes y profesores de distintas facultades en torno a preguntas que ninguna ciencia pueda responder por sí sola. Según explicó, sería un “pequeño ejercicio universitario de Pentecostés” que contribuiría a reconstruir la unidad del saber desde el diálogo y la colaboración.
Este curso está marcado también por la celebración del 40 aniversario de la Academia de Lenguas, una institución vinculada a la Facultad de Teología dedicada al estudio de las lenguas bíblicas y clásicas. Con motivo de esta efeméride, Pagán reflexionó sobre el valor que sigue teniendo el aprendizaje de idiomas en un contexto caracterizado por el avance de la inteligencia artificial. Frente a una visión puramente instrumental de las lenguas, sostuvo que aprender hebreo, griego, arameo o latín supone adentrarse en una historia, una cultura y una manera de comprender la realidad, convirtiéndose en una auténtica escuela de escucha y humildad intelectual.
Finalmente, el rector se dirigió especialmente a los estudiantes, en particular a quienes se preparan para el sacerdocio, invitándoles a vivir plenamente su pertenencia a la Universidad más allá de los límites de la propia Facultad de Teología. “Hay una lengua más que todo teólogo debe aprender: la lengua de los hombres y mujeres de su tiempo”, afirmó. A su juicio, solo quien sabe escuchar las inquietudes, preguntas y esperanzas de sus contemporáneos podrá encontrar también las palabras adecuadas para transmitir el mensaje cristiano en el mundo actual.
La teología, al servicio de la Iglesia y de la sociedad
El decano de la Facultad de Teología, Santiago Pons, destacó durante su discurso que la institución inicia el nuevo curso académico con “gratitud, esperanza y conciencia de la tarea que se nos confía”, subrayando que su misión va más allá de la enseñanza y la obtención de titulaciones. “Estamos llamados a estudiar, pensar, celebrar y vivir la fe al servicio de la Iglesia y de la sociedad”, señaló. En este sentido, puso en valor la pluralidad de la comunidad universitaria integrada por seminaristas, sacerdotes, religiosos, consagrados y laicos procedentes de distintas diócesis, países y culturas. Para Pons, esta diversidad constituye “un don, un regalo eclesial”, que manifiesta que la Teología nace de la fe de la Iglesia y vuelve a ella “como servicio de inteligencia, discernimiento y evangelización”.
En el marco de la UCV, el decano reivindicó también una teología abierta con la razón, la cultura, las ciencias y los interrogantes del mundo contemporáneo. En este contexto, destacó la oportunidad de profundizar durante el curso en la encíclica Magnifica humanitas, dedicada a la custodia de la persona humana en tiempos de inteligencia artificial. “La cuestión decisiva no es solo qué pueden hacer las tecnologías, sino qué humanidad estamos llamados a custodiar y promover”, afirmó. Según explicó, “la inteligencia artificial puede prestar servicios reales, pero no reemplaza la comprensión, el juicio prudencial, la maduración intelectual, el esfuerzo, la conversación viva ni la responsabilidad personal que forman el corazón de una educación universitaria”.
Asimismo, Santiago Pons señaló como líneas de trabajo para el nuevo curso la profundización en la sinodalidad y la puesta en marcha del Observatorio de Conversión Pastoral, concebido como un puente entre la investigación teológica y las necesidades concretas de las comunidades cristianas. El decano insistió en que la sinodalidad “no es una palabra recurrente ni una técnica de organización”, sino una invitación a caminar juntos desde la escucha, el discernimiento, la corresponsabilidad y la misión. Todo ello, concluyó, responde al propósito de la Facultad de Teología de “servir a la evangelización de nuestra sociedad”, mediante una comunidad que estudia, investiga y forma para “pensar a Dios y vivir la fe” con exigencia intelectual, espíritu de comunión y vocación de servicio.
Lección magistral: cómo la arqueología del antiguo Oriente Próximo ilumina la Palabra de Dios
El obispo auxiliar de Valencia y profesor de la Facultad de Teología, Mons. Fernando E. Ramón, fue el encargado de pronunciar la lección magistral del acto, Gritarán las piedras (Lc 19, 40): cómo la arqueología del antiguo Oriente Próximo ilumina la Palabra de Dios. Durante su intervención, explicó que la arqueología y el estudio de la literatura antigua no pretenden “demostrar la veracidad o historicidad de los relatos bíblicos”, pero sí pueden ayudar a mostrar su “plausibilidad” a partir de los datos que aportan “sobre el contexto político, cultural y religioso en el que se desarrollan”.
En este sentido, Ramón señaló que los hallazgos arqueológicos permiten comprobar que los relatos bíblicos “no están en disonancia” con lo que conocemos, sino que existe “una concordancia fundamental” con sus contenidos. El obispo auxiliar puso en valor así el trabajo de los investigadores que, a través de excavaciones y estudios, siguen aportando nuevos datos para comprender mejor el contexto de la Biblia y, en definitiva, “conocer mejor la Palabra de Dios”.
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